Blog 1: El movimiento
21 de marzo
Todo empieza en el útero. Según estudios de obstetricia y medicina reproductiva, a las 8 semanas de gestación, en el útero de la madre, se empieza a mover las piernas, los brazos y las manos, y, en general, a tomar conciencia de el entorno. El movimiento forma parte del ser humano. Incluso dentro del útero, en ese espacio reducido pero cálido y protegido, el cuerpo empieza a moverse y a activar el sistema nervioso. De este modo, al interactuar con el entorno a través de los movimientos, se crea una conexión que afecta tanto al entorno como a las respuestas de la madre y del niño ante esos movimientos. Me hes fascinante la capacidad del cuerpo y los frutos del amor que este genera. Solo puedo contener la respiración al darme cuenta de lo importantes que somos en esta vida. Sé que he oído a gente decir ambas cosas: «Ah, no te tomes a ti misma tan en serio». Y otros dirían: «Eres sagrada, tu cuerpo es tu templo». Solo después de tantos años preguntándome cuándo seguir cada consejo, me di cuenta de que no es una cosa u otra, sino ambas. El equilibrio es lo que determina el resultado.
En mi propia experiencia, no empecé a tomarme en serio el ejercicio físico hasta que me diagnosticaron una enfermedad crónica. La verdad es que, cuando estás enfermo, te sientes completamente solo… y nadie entiende realmente por lo que estás pasando. Es una forma profunda de aislamiento y, en el mejor de los casos, de reencuentro y renacimiento. Yo, personalmente, experimenté ambas cosas. En mi búsqueda de la salud, me encontré con un sinfín de coincidencias y parecía como si el universo hubiera trazado mi camino ante mí. La medicina convencional fue el primer paso, pero probablemente el peor y el más perjudicial para el cuerpo. La medicina alternativa y los cuidados de el doctor de mi familia, el Dr. Coral, que literalmente me devolvió a la vida, fueron los que construyeron la nueva estructura en la que volvería a moverme, y fue precisamente ahí donde comenzó mi verdadera búsqueda. No todo ha sido un camino de rosas; ha habido muchos altibajos, porque tocar el suelo y el cielo forma parte de reconocer las vulnerabilidades y la grandeza de los seres humanos. Tuve la suerte de contar con algunos miembros de mi familia, y con personas como Patty, mi madre Americana; mi médico, el Dr. Coral, y su esposa, la Lcda. Judith Coral e hija; amigos con los que volví a conectar; y otras personas que me apoyaron de principio a fin, y lo siguen haciendo.
En mi búsqueda he encontrado diversas técnicas y prácticas milenarias, así como ejercicios que pueden resultar útiles, y estoy seguro de que alguno de ellos es ideal para ti.
Empezaré por uno que me llamó la atención por su carácter intuitivo:
Nomadics (Martin Gray)
Al dirigir la atención directamente hacia las partes del cuerpo que realizan la acción, se aprende a sentir y regular el funcionamiento de cada una de ellas, independientemente de que estén realizando una actividad deportiva concreta. A esto se le llama «ir a las raíces» o a los fundamentos del movimiento, y se aplica a todo el mundo.
Una de las razones por las que me gustan este tipo de prácticas es porque se trata de una actividad de movimiento libre que consigue llegar a la mayoría de las partes del cuerpo y no es tan restrictiva como otras disciplinas. Pero lo más interesante es la afirmación de Martin de que, además de los beneficios físicos, estos ejercicios nómadas tienen automáticamente efectos mentales y espirituales. Según los resultados de investigaciones en psicología somática y psiconeuroinmunología, los ejercicios que entrenan al cuerpo en fuerza, flexibilidad, resistencia, coordinación y equilibrio desarrollan simultáneamente esas mismas cualidades en la mente. Esto significa que se puede acceder a la psicología a través de la fisiología; por lo tanto, al practicar los ejercicios nómadas, se trabaja la mente al trabajar el cuerpo.
Las similitudes con el «Atunnment» del qigong y el tai chi, o con la meditación y otras prácticas, hablan por sí solas sobre este tema. Esas prácticas consisten, literalmente, en sintonizarse con el propio cuerpo y el entorno, de modo que se alcance la unión con uno mismo, el reconocimiento de uno mismo y, tal y como yo lo veo, incluso el propio lugar en el universo.
Martin explica:
«Me refiero a lo «nómada» como meditaciones en movimiento, en el sentido de que los diferentes movimientos y posturas se utilizan para desarrollar la capacidad mental de centrar la atención en puntos concretos del cuerpo, por ejemplo, en un músculo u órgano determinado. Una vez que aprendes esta habilidad, puedes influir conscientemente en lo que ocurre en ese músculo u órgano. Cuando eres capaz de adentrarte en las diferentes partes de tu cuerpo, puedes influir en lo que sucede en ellas. Estas otras partes de tu cuerpo no son más que otras partes de ti mismo. Así pues, lo que se aprende con el método nómada es cómo habitar las demás partes de tu ser total para que puedas cambiar las cosas desde dentro hacia fuera. Es importante comprender la mente».
Es tal y como explicó Martin: meditación en movimiento, Chi-Kung /Qi-Gong, Tai Ji/Tai Chi, etc. Todas estas prácticas te enseñan a sintonizar con tu cuerpo, a recuperar el poder interior que es transformador y está vivo. Cuanto más te conozcas a ti mismo, mejor y más rápido funcionarán tu cerebro y todo tu cuerpo.
Hoy… o cualquier otro día que elijas, es el día.
Suscríbete para probar la meditación «Conócete a ti mismo»
o ve el vídeo: «Sintonía».